Al infinito y más allá
Durante el mes de marzo, Villa de Leyva se convirtió en el epicentro de la astronomía en América. En este municipio de Boyacá, reconocido por ser parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia, se dieron cita aficionados y profesionales de la observación de los cielos en el 29 Festival de Astronomía los pasados 20 al 22 de marzo.
Gracias a este evento, realizado por iniciativa de la Asociación de Astronomía de Colombia (ASASAC), y apoyado financieramente por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo a través de Fontur, se reunieron instituciones académicas, prestadores de servicios turísticos tanto de Colombia como de otros países, y además, de niños y adolescentes apasionados por el estudio del universo.
Este evento despertó la curiosidad de los más pequeños, quienes disfrutaron de talleres especiales con los Colegios Amigos del Turismo (CAT), un programa del Viceministerio de Turismo.
Fueron más de 6.000 visitantes que asistieron a este evento, realizado en la plaza central de Villa de Leyva, en la cual se instalaron varios telescopios para hacer observación astronómica diurna y nocturna. El Festival contó, además, con una agenda académica con invitados de Colombia, Chile y España, lo cual posiciona a este evento como uno de los más importantes en materia de divulgación de ciencia en el país.
De igual manera, el evento se aprovechó para promover la observación astronómica como un tipo de turismo, que se conecta con los demás atractivos que puede ofrecer una región. Por ejemplo, Villa de Leyva, reconocida por su historia, su arquitectura colonial, su gastronomía y su belleza, encaja perfectamente con otra cualidad poco conocida: la calidad de su cielo para hacer observación astronómica.
Estas características especiales para la observación del cielo profundo están certificadas por la Fundación Starlight, una organización creada por iniciativa del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), España, y que tiene el objetivo de promover el turismo en las zonas rurales a través de la observación astronómica, las cuales están menos afectadas por la contaminación lumínica de las ciudades.
Una de las razones por la cual se busca incentivar el turismo astronómico, es porque este es un motor para incentivar que más visitantes lleguen a territorios rurales, alejados de las zonas urbanas, lo cual lleva desarrollo y crecimiento económico.
La observación astronómica tiene la capacidad de generar una serie de actividades turísticas y experiencias que atraen a personas, lo cual activa servicios como el transporte, la alimentación y la hotelería, entre otras. Este último es un gran beneficiado, ya que, debido a que la observación se hace en sitios alejados y de manera nocturna, aumenta la pernoctación de los turistas.
Turismo rural: apuntar a las estrellas
Según Antonia Varela, Doctora en Astrofísica y directora de la Fundación Starlight, y quien participó en esta edición del Festival, el turismo astronómico no solo aumenta la pernoctación, sino que desestacionaliza los destinos. Esto quiere decir que, si en un país como Colombia hay temporadas muy marcadas de aumento de turistas, las actividades relacionadas con astroturísmo, y la observación de eventos como eclipses, paso de meteoritos y otros, pueden aumentar el flujo de visitantes en temporadas bajas.
“Además de que en Villa de Leyva se realizó el 29 Festival de Astronomía, la Fundación Stralight escogió este municipio para realizar su Primer Encuentro Regional en América. Esto es un hito ya que, después de ocho años consecutivos de hacerlo en Europa, esta es la primera vez que se hace en este continente. Esto consolida a Colombia como líder en la región en astroturismo” afirmó Álvarez, durante la clausura del evento.
“Esta es la primera vez que se un Encuentro Regional Starlight por fuera de Europa. Esto consolida a Colombia como líder en la región en astroturismo”.
La belleza de Colombia también está en sus cielos
Los dos municipios pioneros en el turismo astronómico son Villa de Leyva y Villavieja, en donde se ubica el desierto de La Tatacoa, en el Huila. Estos dos destinos cuentan con la certificación Starlight, y en los últimos años se han consolidado tanto a nivel nacional como internacional ante los aficionados a los cielos.
Sin embargo, gracias al apoyo del MinCIT, se busca que más regiones empiecen a recibir los beneficios del astroturísmo. Es por esta razón que se expidió los Lineamientos para el desarrollo del astroturismo en Colombia en el año 2025.
“Colombia se está abriendo espacio en este tipo de turismo. En la región existen destinos como el desierto de Atacama en Chile, donde existen radiotelescopios, o en México. Sin embargo, la ubicación privilegiada de Colombia le genera ventajas comparativas que puede explotar”,
afirma Marcela Muñoz, ingeniera topográfica y miembro de ASASAC.
El objetivo es aprovechar las características naturales de estos territorios para integrar a las comunidades que las habitan, así como el conocimiento astronómico tradicional y ancestral con que ellos cuentan, para crear experiencias de observación. La fotografía nocturna, o la observación a pleno ojo de lluvias de meteoritos, el senderismo nocturno, la observación en altura (a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar), y además el conocimiento de los mitos que las diferentes culturas han generado a través de su relación con el cosmos.
“En este Festival vimos el gran potencial que tiene Colombia para impulsar el astroturismo. Nuestra recomendación es que los prestadores de servicios generen tanto experiencias como narrativas con las cuales los turistas puedan sentirse relacionados con todos los fenómenos naturales y la inmensidad del movimiento de los planetas y las galaxias”,
recomendó Diego García, de la agencia de Astroturismo Centauri, de Santiago de Chile, y quien fue invitado al Festival.
Es por esta razón que el sector público y privado se están uniendo para llevar este tipo de proyectos a varios municipios, incluyendo algunos con enfoque PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial). Es el caso del departamento de Córdoba, en Tierralta y Valencia; en Caquetá, en San Vicente del Caguán y Cartagena del Chaira; en Nariño en Túquerres y Sapuyes; y La Guajira, en Uribia, Manaure y Maicao.
Las fotografías que capturaron la belleza de los astros
El 29 Festival de Astronomía cerró con la premiación del concurso de astrofotografía, al cual se presentaron 97 concursantes en las categorías de Paisaje Nocturno, Sistema Solar y Cielo Profundo.
“El nivel ha sido muy alto y la decisión ha sido complicada, debido a que las fotos tenían un gran nivel” afirmó Luis Miguel Azorin, creador del canal de Youtube “Natural Portraits” y entusiasta y divulgador del mundo natural. Azorin, quien vino de Alicante, España, al Festival, fue uno de los jurados del Concurso.